jueves, 17 de noviembre de 2011

CULTURA GLOBAL

Globalización y Cultura global

Aceptadas las dificultades para abordar metodológicamente la globalización como un fenómeno unidimensional, tenemos que reconocer que debe ser analizada en los "términos de procesos simultáneos y complejamente relacionados en aspectos de economía, política, cultura, tecnología y otras áreas, que involucran todo tipo de contradicciones, resistencias y fuerzas que se oponen unas a otras en una misma dinámica", siguiendo a Tomlinson, (1999)
El fenómeno de la globalización acelera las interconexiones económicas, políticas, sociales y culturales entre lugares distantes del mundo, mediante la convergencia entre naciones y empresas con formas comunes de hacer las cosas. Este proyecto político de la globalización se sostiene en una combinación de libre mercado, democracia representativa y pluralidad cultural.
Este fenómeno de la globalización constituye una inmensa ruptura económica, política, social y cultural, hasta cierto grado, inevitable. Al cambiar el orden de la vida social debido a los impactos de la globalización en las diferenciaciones en las estructuras sociales, también se modifican las estructuras culturales y sociales. Estos efectos de la globalización se manifiestan en la alteración de la estructura social y en la modificación de la concepción de comunidad. La globalización exalta al individualismo de las personas, las convierte en meros instrumentos homogéneos de producción y consumo y las reduce a simples mercancías que se compran y venden sin que las diferenciaciones culturales sean obstáculo
Las relaciones entre Estado, sociedad y mercado se han redefinido en las últimas décadas para lograr el equilibrio fiscal, bajo un enfoque político cultural denominado neoliberalismo caracterizado por un retiro forzado del Estado de las actividades económicas que se concentran en le mercado considerado como el mejor asignador de los recursos sociales, liberador de las relaciones sociales y disciplinador de los comportamientos sociales. La difusión de los valores y el proyecto económico dejaron poco espacio a la reconceptualización del desarrollo que no sea en términos de éxito en el mercado. El nuevo marco de la globalización financiera, los instituciones financieras internacionales se han convertido en instrumentos que contribuyen a imponer, a menudo con la complicidad táctica y resignada de los estados nacionales, políticas de privatizaciones y de liberalización de los mercados detrás de planes de ajuste estructural.
Los procesos de globalización que se desarrollan actualmente profundizan el economicismo, por el cual las políticas económicas nacionales se van diluyendo en beneficio de una política económica internacional. La formulación de políticas económicas se fundamenta en el equilibrio de la interacción racional de los agentes económicos. Los conceptos de racionalidad sustantiva y de racionalidad práctica informados por las obligaciones sociales y morales son posibles rutas a incorporar el concepto de valores. Para Fukuyama (1995), la economía se entiende como integrada a la sociedad, es decir, a los hábitos, costumbres y moral de la sociedad en que ocurre.
Fukuyama proclamó el final de la historia para significar el triunfo ideológico del liberalismo económico por sobre el pensamiento socialista. Este liberalismo económico se apuntala en el mercado como un mecanismo efectivo de regulación que fomenta una cultura global de consumo y en la democracia liberal como la única forma de organización política capaz de equilibrar las aspiraciones individuales y colectivas de libertad con el poder del Estado. Contrariamente a lo argumentado por Fukuyama las contradicciones sociales se agudizan sin que se transforme el sistema a pesar de que se den las condiciones objetivas, lo que demuestra el poder que tiene el pensamiento único como instrumento de dominación que insiste en la supremacía de la globalización neoliberal a través de la industria cultural que aniquila perversamente cualquier crítica y controla la conciencias.
Los elementos de la globalización corporativa neoliberal son la promoción del hipercrecimiento que mercantiliza la explotación de los recursos naturales y los bienes y servicios públicos, desplaza los componentes de convivencia comunitaria y homogeneiza la cultura, reemplaza las estructuras de poder del Estado nación por las burocracias corporativas, desregula el movimiento transfronterizo de capitales, bienes y servicios y orienta las economías nacionales hacia la producción exportadora. Los procesos de globalización crean las condiciones para la circulación libre de los capitales. La organización corporativa examina los determinantes económicos que modifican la forma unitaria a la forma multidimensional en las grandes organizaciones, la cual se desarrolla en las industrias de producción masiva debido a las innovaciones tecnológicas que hacen posible la estandarización y las economías de escala para atender los mercados masivos.
La expansión política, económica y militar ha dado lugar a un nuevo orden mundial dominado por un Estado imperial cuya centralidad se evidencia en áreas fundamentales de "actividad político-económica, cultural y económica que refuerzan la posición de los poderes imperialistas, particularmente los de USA", según Petras (2001). Esta expansión militar y política siempre precede a la expansión de las corporaciones transnacionales. Las alianzas militares de los estados imperialistas y los aparatos militares de otros Estados promueven la penetración y expansión de las transnacionales en los mercados internacionales.
La transnacionalización creciente de las operaciones del sistema capitalista demandan espacios para sus mercados que trascienden las fronteras físicas y culturales del Estado-nación, al que limitan su ámbito de operación, exacerbando las desigualdades económicas, sociales y políticas y a las que jerarquizan de acuerdo a las condiciones en que se presenta en la competitividad de los mercados globales. Las fuerzas motivo asociadas con la acumulación de riqueza que enfatizan el sistema capitalista orienta los costos de capital individual y las empresas privadas capitalistas para expandir sus actividades acumulativas y eliminar todas las barreras geográficas, culturales y políticas que obstruyen su paso a la acumulación de riqueza. La mano visible del capital transnacional asume funciones liberadoras de recursos en condiciones altamente especulativas en un mercado globalizado competitivo respondiendo a los intereses financieros de quienes lo controlan sin que necesariamente asuman supuestos para ampliar las capacidades económicas, sociales, políticas y culturales de los pueblos con menor desarrollo humano.
. En el sistema imperial capitalista las empresas transnacionales combinadas con los Estados imperialistas dominan los mercados nacionales en donde los Estados pierden el control. Para que Latinoamérica salga de la pobreza es necesario que las empresas transnacionales latinoamericanas tengan acceso al plus producto de la aldea global que solo podrán lograr a través de "su poder económico-político-cultural y de las tecnologías de punta, los cuales, a su vez, se nutren de la ciencia de excelencia; de tal manera que empresas transnacionales, tecnología de punta y excelencia científica forman una unidad indisoluble que determina la sustentabilidad y las condiciones de vida de una nación. El término "villa global" fue acuñado en 1960, justamente cuando se intensifican las actividades teleinformáticas y comerciales de las grandes corporaciones transnacionales. 

 

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